7 de junio de 2013

La ALIANZA DEL PACIFICO: Desempeño comercial



Introducción[1]


Este documento tiene como objetivo describir el desempeño comercial de los países de la Alianza del Pacifico en tres aspectos: a) Valor del comercio, b) Productos comercializados, c) Principales socios comerciales. La reciente incorporación de Paraguay en carácter de observador de la citada Alianza impone conocer el desempeño comercial de países que lo integran y del bloque en forma agregada.

Datos económicos y comerciales


La Alianza del Pacifico tiene una población de 208,4 millones de habitantes, equivalente al 35% del total de Latinoamerica y el Caribe. Su  producto interno bruto (PIB) en el 2011 fue de 1.912 mil millones de USD corrientes igual al  34% del Producto de Latinoamerica y el Caribe.

El valor del comercio de los países de la Alianza en forma conjunta alcanzó en el 2012 USD 1.093 mill millones, prácticamente el doble del valor correspondiente al MERCOSUR. Dos de los integrantes de la Alianza, México y Chile, encabezan la lista de países latinoamericanos con el mayor Ingreso Nacional Bruto per cápita con USD 16.720 y USD 16.300 respectivamente.

México, es la economía de mayor tamaño en términos de PIB dentro de la  Alianza, con un peso relativo del 60% en los últimos años. En contraposición, Perú con el 9% es la economía de menor tamaño relativo. En los años 2010 y 2011, con la excepción de Colombia (2010) y México (2011), los demás países de la Alianza crecieron a tasas reales por encima del promedio de LAC. Los cuatro países son integrantes de la Organización Mundial de Comercio.  Tienen acuerdos de libre comercio suscriptos con Estados Unidos y la Unión Europea. Con la excepción de Colombia, los demás también tienen acuerdos con Japón; con China, tienen acuerdos firmados Chile y Perú. Chile, Colombia y Perú son estados asociados del MERCOSUR, mientras que México es observador dentro del MERCOSUR. Además,  Perú y Colombia son socios de la Comunidad Andina de Naciones (CAN). Los cuatro países de la Alianza se encuentran entre los seis principales receptores de Inversión Directa Extranjera, medida como la entrada neta de capital, en el periodo 2008-2011. En este periodo sumaron el 42% del total de la IDE. El Mercosur sumó el 48%, del cual correspondió a Brasil 41 puntos porcentuales.

Mientras que la relación comercio/PIB en LAC fue del 47% (2012), tres integrantes de la Alianza presentan ratios superiores: Chile (73%), México (65%) y Perú (53%). A diferencia de los países del MERCOSUR cuya principales exportaciones están relacionadas con la producción primaria agrícola, los países de la Alianza, con la excepción de México,  tienen en los productos primarios minerales sus principales exportaciones. El porcentaje de las exportaciones de Chile, Colombia y Perú basadas en recursos primarios y naturales varia en un rango entre 70% (Perú) y 90% (Chile). En el caso mexicano el valor es de 28%. Consecuentemente, las exportaciones con tecnología media  y alta llegan a 6% para Chile, 10% para Colombia, 60% para México y 2% para Perú.  

La balanza comercial del Paraguay con la Alianza es positiva. El intercambio comercial en el 2012 representó el 4% del comercio total del Paraguay. El  principal socio comerciales Chile, aunque hay que señalar que la participación de México se ha incrementado por un factor de tres, ha pasado del 11% (2008) al 31% (2012).

Exportaciones


Las exportaciones conjuntas de los cuatro países que integran la Alianza representaron el 55% del VTE por Latinoamérica en el periodo 2008-2012. En este último año, el aporte de cada país al valor de exportación conjunto fue como sigue: Chile (14%), Colombia (11%), México (67%) y a Perú el 8%. En el periodo indicado, las exportaciones de la Alianza crecieron a una tasa anual acumulativa del 7%. Las correspondientes a Colombia  y Perú crecieron a tasas superiores, mientras que las de Chile y México, si bien positivas, lo hicieron por debajo del valor indicado. En el 2012, las exportaciones del MERCOSUR (sin incluir a Venezuela) fueron igual al 61% del VTE por los países de la Alianza.

Las principales exportaciones de Chile, Colombia y Perú  fueron productos minerales, mientras que las correspondientes a México fueron bienes manufacturados.  En el 2012, las principales exportaciones de  Chile fueron cobre y sus manufacturas (capitulo 74), mientras que los combustibles minerales (capitulo 27) fueron la principal para Colombia. Por su parte Perú tuvo en los minerales, escorias y cenizas (capitulo 26) las exportaciones de mayor valor. Las principales exportaciones mexicanas estuvieron formadas por maquinas y artefactos eléctricos y mecánicos, (capítulos 84 y 85) y los vehículos automotores (capitulo 86). Los combustibles minerales  formaron parte importante de las exportaciones de México, Colombia y Perú.

Estados Unidos y China fueron los principales mercados de exportación la Alianza, llegando, en el 2012, a ser destino del 54% del VTE, con un rango que varió entre 55% (México) y 47% (Perú). Para Chile y Perú, China fue el principal mercado destino de sus exportaciones seguido de Estados Unidos, mientras que para Colombia y México, Estados Unidos fue el mayor mercado de exportación. Colombia tuvo en China su segundo principal mercado, mientras que para México fue Canadá, su socio dentro del NAFTA.  La importancia del mercado chino para los cuatro países, especialmente Chile, Colombia y Perú, queda demostrado por la tasa de crecimiento anual acumulativa entre el 2008-2012 del valor exportado a este país. Este valor fue de 20% para Chile, 61% para Colombia, mientras que para México fue del 36% (tener en cuenta la baja participación china en el VTE) y 22% para Perú. Con la excepción de México, en los demás países el crecimiento de las ventas a China ha estado muy por encima de la tasa crecimiento de sus exportaciones totales. El VTE de los países de la Alianza al MERCOSUR en el 2012 fue de USD 17.202 millones de USD, siendo Brasil el principal receptor de las exportaciones con el 86% del valor señalado.

Importaciones


Las importaciones de los países de la Alianza en el 2012  fueron de USD 542.88 millones, igual al 47% de las importaciones totales de LAC. México representó el 68% del monto citado, seguido de Chile con el 13%, Colombia con el 11% y Perú con el 8%. El VTI por estos países fue 77% superior al valor correspondiente al MERCOSUR. La tasa de crecimiento anual acumulativo de las importaciones de la Alianza en forma agregada fue del 5%. El valor correspondiente a México fue similar y el de Chile fue dos puntos porcentuales por debajo. Por su lado Colombia y Perú tuvieron tasas prácticamente el doble del valor conjunto.

Las importaciones de los países de la Alianza fueron manufacturas tales como maquinarias y aparatos eléctricos y sus partes y material de transporte Las importaciones agroalimentarias representaron en el 2012 entre el 7% del VTI (México) y el 10% (Colombia y Perú). Entre los principales capítulos importados, el correspondiente a Grasas y aceites vegetales (capitulo 15) fue común en los cuatro países, seguido del correspondiente a cereales, (capitulo 10) para Colombia, México y Perú, y los residuos y desperdicios de las industrias alimentarias (capitulo 23) que formó parte de las principales importaciones de Chile, Colombia, y Perú.

Los principales proveedores de estos productos agroalimentario variaron en función al país importador. Es así que Chile importó sus productos agroalimentarios principalmente de Argentina, Brasil, EEUU y Perú. En el caso de Colombia, la mayor parte de las compras provinieron  de Argentina, EEUU, Bolivia y Brasil. Por su lado México importó sus principales productos agroalimentarios desde EEUU y Canadá. Finalmente, Perú tuvo en Argentina, Bolivia, Paraguay y Estados Unidos sus principales proveedores.

El principal mercado de importación para los  países de la Alianza han sido Estados Unidos y China. Las importaciones desde Estados Unidos representaron entre el 50% del VTI (México) y el 19% (Colombia), mientras que las originadas en China variaron entre 15% (México) y 18% (Chile). Sin embargo la tasa de crecimiento promedio entre el 2008 y el 2012 ha sido más dinámica para China que para EEUU. A modo de ejemplo, las importaciones chilenas desde China crecieron al 17%, mientras que desde Estados Unidos lo hicieron al 12%. Para Colombia los valores fueron 26% (China) y 8% (EEUU), las importaciones mexicanas desde China se incrementaron al 16% y las provenientes desde Estados Unidos lo hicieron al 9%. Por último los valores para Perú fueron 22% desde China y 13% desde EEUU. Brasil y Argentina son los principales mercados de importación de los países de la Alianza. En el 2012, el 53 % y el 42% del VTI por los cuatro países correspondieron a los citados países.

Conclusión


Las cuatro economías que forman la Alianza del Pacifico suman poco más del tercio del PIB de LAC. Comercialmente son países fuertemente conectados con Estados Unidos principalmente y con China en segundo lugar, a los que proveen de materias primas minerales principalmente. México es la excepción, cuyas exportaciones están formadas principalmente por manufacturas. Las importaciones de los cuatro países, en gran parte provenientes de Estados Unidos, son bienes manufacturados. Los productos agroalimentarios suman alrededor del 10% del total, siendo los cereales y las grasas y aceites vegetales los principales productos, con una participación importante en la provisión por parte de los países del MERCOSUR. Los principales socios comerciales del Paraguay dentro de la Alianza son Chile y México.

Fuentes consultadas



Anexos






















[1] Preparado por Víctor Enciso (venciso@agr.una.py) Departamento de Economía Rural-Facultad de Ciencias Agrarias, Universidad Nacional de Asunción. Las opiniones aquí presentadas son de exclusiva responsabilidad del autor y no representan ni la posición ni la opinión de la Facultad de Ciencias Agrarias o de la Universidad Nacional de Asunción.

2 de junio de 2013

Desempeño comercial de la Alianza del Pacifico

Introducción[1]

Este documento tiene como objetivo describir el desempeño comercial de los países de la Alianza del Pacifico en tres aspectos: a) Valor del comercio, b) Productos comercializados, c) Principales socios comerciales. La reciente incorporación de Paraguay en carácter de observador de la citada Alianza impone conocer el desempeño comercial de países que lo integran y del bloque en forma agregada.

Datos económicos y comerciales

La Alianza del Pacifico tiene una población de 208,4 millones de habitantes, equivalente al 35% del total de Latinoamérica y el Caribe. Su  producto interno bruto (PIB) en el 2011 fue de 1.912.226 (millones de USD corrientes) igual al  34% del Producto de Latinoamérica y el Caribe.

El valor del comercio de los países de la Alianza en forma conjunta alcanzó en el 2012 USD 1.093.959 millones, prácticamente el doble del valor correspondiente al MERCOSUR. Dos de los integrantes de la Alianza, México y Chile, encabezan la lista de países latinoamericanos con el mayor Ingreso Nacional Bruto per cápita con USD 16.720 y USD 16.300 respectivamente.

México, es la economía de mayor tamaño en términos de PIB dentro de la  Alianza, con un peso relativo del 60% en los últimos años. En contraposición, Perú con el 9% es la economía de menor tamaño relativo. En los años 2010 y 2011, con la excepción de Colombia (2010) y México (2011), los demás países de la Alianza crecieron a tasas reales por encima del promedio de LAC. Los cuatro países son integrantes de la Organización Mundial de Comercio.  Tienen acuerdos de libre comercio suscriptos con Estados Unidos y la Unión Europea. Con la excepción de Colombia, los demás también tienen acuerdos con Japón; con China, tienen acuerdos firmados Chile y Perú. Chile, Colombia y Perú son estados asociados del MERCOSUR, mientras que México es observador dentro del MERCOSUR. Además,  Perú y Colombia son socios de la Comunidad Andina de Naciones (CAN). Los cuatro países de la Alianza se encuentran entre los seis principales receptores de Inversión Directa Extranjera, medida como la entrada neta de capital, en el periodo 2008-2011. En este periodo sumaron el 42% del total de la IDE. El Mercosur sumó el 48%, del cual correspondió a Brasil 41 puntos porcentuales.

Mientras que la relación comercio/PIB en LAC fue del 47% (2012), tres integrantes de la Alianza presentan ratios superiores: Chile (73%), México (65%) y Perú (53%). A diferencia de los países del MERCOSUR cuya principales exportaciones están relacionadas con la producción primaria agrícola, los países de la Alianza, con la excepción de México,  tienen en los productos primarios minerales sus principales exportaciones. El porcentaje de las exportaciones de Chile, Colombia y Perú basadas en recursos primarios y naturales varia en un rango entre 70% (Perú) y 90% (Chile). En el caso mexicano el valor es de 28%. Consecuentemente, las exportaciones con tecnología media  y alta llegan a 6% para Chile, 10% para Colombia, 60% para México y 2% para Perú.  


La balanza comercial del Paraguay con la Alianza es positiva. El intercambio comercial en el 2012 representó el 4% del comercio total del Paraguay. El  principal socio comerciales Chile, aunque hay que señalar que la participación de México se ha incrementado por un factor de tres, ha pasado del 11% (2008) al 31% (2012).

Exportaciones

Las exportaciones conjuntas de los cuatro países que integran la Alianza representaron el 55% del VTE por Latinoamérica en el periodo 2008-2012. En este último año, el aporte de cada país al valor de exportación conjunto fue como sigue: Chile (14%), Colombia (11%), México (67%) y a Perú el 8%. En el periodo indicado, las exportaciones de la Alianza crecieron a una tasa anual acumulativa del 7%. Las correspondientes a Colombia  y Perú crecieron a tasas superiores, mientras que las de Chile y México, si bien positivas, lo hicieron por debajo del valor indicado. En el 2012, las exportaciones del MERCOSUR (sin incluir a Venezuela) fueron igual al 61% del VTE por los países de la Alianza.


Las principales exportaciones de Chile, Colombia y Perú  fueron productos minerales, mientras que las correspondientes a México fueron bienes manufacturados.  En el 2012, las principales exportaciones de  Chile fueron cobre y sus manufacturas (capitulo 74), mientras que los combustibles minerales (capitulo 27) fueron la principal para Colombia. Por su parte Perú tuvo en los minerales, escorias y cenizas (capitulo 26) las exportaciones de mayor valor. Las principales exportaciones mexicanas estuvieron formadas por maquinas y artefactos eléctricos y mecánicos, (capítulos 84 y 85) y los vehículos automotores (capitulo 86). Los combustibles minerales  formaron parte importante de las exportaciones de México, Colombia y Perú.


 Estados Unidos y China fueron los principales mercados de exportación la Alianza, llegando, en el 2012, a ser destino del 54% del VTE, con un rango que varió entre 55% (México) y 47% (Perú). Para Chile y Perú, China fue el principal mercado destino de sus exportaciones seguido de Estados Unidos, mientras que para Colombia y México, Estados Unidos fue el mayor mercado de exportación. Colombia tuvo en China su segundo principal mercado, mientras que para México fue Canadá, su socio dentro del NAFTA.  La importancia del mercado chino para los cuatro países, especialmente Chile, Colombia y Perú, queda demostrado por la tasa de crecimiento anual acumulativa entre el 2008-2012 del valor exportado a este país. Este valor fue de 20% para Chile, 61% para Colombia, mientras que para México fue del 36% (tener en cuenta la baja participación china en el VTE) y 22% para Perú. Con la excepción de México, en los demás países el crecimiento de las ventas a China ha estado muy por encima de la tasa crecimiento de sus exportaciones totales. El VTE de los países de la Alianza al MERCOSUR en el 2012 fue de USD 17.202 millones de USD, siendo Brasil el principal receptor de las exportaciones con el 86% del valor señalado.




Importaciones

Las importaciones de los países de la Alianza en el 2012  fueron de USD 542.88 millones, igual al 47% de las importaciones totales de LAC. México representó el 68% del monto citado, seguido de Chile con el 13%, Colombia con el 11% y Perú con el 8%. El VTI por estos países fue 77% superior al valor correspondiente al MERCOSUR. La tasa de crecimiento anual acumulativo de las importaciones de la Alianza en forma agregada fue del 5%. El valor correspondiente a México fue similar y el de Chile fue dos puntos porcentuales por debajo. Por su lado Colombia y Perú tuvieron tasas prácticamente el doble del valor conjunto.

Las importaciones de los países de la Alianza fueron manufacturas tales como maquinarias y aparatos eléctricos y sus partes y material de transporte Las importaciones agroalimentarias representaron en el 2012 entre el 7% del VTI (México) y el 10% (Colombia y Perú). Entre los principales capítulos importados, el correspondiente a Grasas y aceites vegetales (capitulo 15) fue común en los cuatro países, seguido del correspondiente a cereales, (capitulo 10) para Colombia, México y Perú, y los residuos y desperdicios de las industrias alimentarias (capitulo 23) que formó parte de las principales importaciones de Chile, Colombia, y Perú.

Los principales proveedores de estos productos agroalimentario variaron en función al país importador. Es así que Chile importó sus productos agroalimentarios principalmente de Argentina, Brasil, EEUU y Perú. En el caso de Colombia, la mayor parte de las compras provinieron  de Argentina, EEUU, Bolivia y Brasil. Por su lado México importó sus principales productos agroalimentarios desde EEUU y Canadá. Finalmente, Perú tuvo en Argentina, Bolivia, Paraguay y Estados Unidos sus principales proveedores.


El principal mercado de importación para los  países de la Alianza han sido Estados Unidos y China. Las importaciones desde Estados Unidos representaron entre el 50% del VTI (México) y el 19% (Colombia), mientras que las originadas en China variaron entre 15% (México) y 18% (Chile). Sin embargo la tasa de crecimiento promedio entre el 2008y el 2012 ha sido más dinámica para China que para EEUU. A modo de ejemplo, las importaciones chilenas desde China crecieron al 17%, mientras que desde Estados Unidos lo hicieron al 12%. Para Colombia los valores fueron 26% (China) y 8% (EEUU), las importaciones mexicanas desde China se incrementaron al 16% y las provenientes desde Estados Unidos lo hicieron al 9%. Por último los valores para Perú fueron 22% desde China y 13% desde EEUU. Brasil y Argentina son los principales mercados de importación de los países de la Alianza. En el 2012, el 53 % y el 42% del VTI por los cuatro países correspondieron a los citados países.



Conclusión

Las cuatro economías que forman la Alianza del Pacifico suman poco más del tercio del PIB de LAC. Comercialmente son países fuertemente conectados con Estados Unidos principalmente y con China en segundo lugar, a los que proveen de materias primas minerales principalmente. México es la excepción, cuyas exportaciones están formadas principalmente por manufacturas. Las importaciones de los cuatro países, en gran parte provenientes de Estados Unidos, son bienes manufacturados. Los productos agroalimentarios suman alrededor del 10% del total, siendo los cereales y las grasas y aceites vegetales los principales productos, con una participación importante en la provisión por parte de los países del MERCOSUR. Los principales socios comerciales del Paraguay dentro de la Alianza son Chile y México.
Fuentes consultadas



[1] Preparado por Víctor Enciso (venciso@agr.una.py) Departamento de Economía Rural-Facultad de Ciencias Agrarias, Universidad Nacional de Asunción. Las opiniones aquí presentadas son de exclusiva responsabilidad del autor y no representan ni la posición ni la opinión de la Facultad de Ciencias Agrarias o de la Universidad Nacional de Asunción.

6 de abril de 2013

Futuros de soja: Marzo 2013



 Precios de Futuro de soja Mayo 2013: Comportamiento durante el mes de Marzo 2013


Introducción

Los precios futuros de la soja de Marzo[1] para entrega en Mayo, abrieron en 530 USD/ton que se fue incrementando hasta el miércoles 13 de marzo. Una caída del precio se dio desde el día siguiente hasta el 19 de marzo, cuando la llegó 517 USD/ton, el segundo precio más bajo del mes. El precio más bajo fue el del último día del mes, viernes 29, cuando llegó a 516 USD/ton. Este comportamiento en el último día significó una perdida en el precio igual a 2.64% entre el valor del inicio y del final del mes. Este valor relativo traducido en valores absolutos equivalió a 14 USD/ton. Aunque hay que indicar que esta fuerte caída se dio luego del informe trimestral del USD del 28 de marzo. El día previo, la soja estuvo solamente 4 USD/ton por debajo de valor de primer día del mes.

El comportamiento del precio


En el primer día del mes la soja presentó perdidas en su cotización luego de dos días de ganancias en el cierre de las operaciones de Febrero 2013. Este comportamiento se debió principalmente a que la actividad fabril de China presentó una desaceleración en el mes de febrero, a lo que se sumó un informe de la consultora Informa Economics que aumentó las estimaciones de la cosecha de Brasil en 500.000 toneladas, llegando a 85,5 millones de toneladas, pero dejó la de Argentina sin variación en 51,0 millones de toneladas.

En los siguientes días el precio fue incrementándose, con leves caídas el 6 y 8, hasta llegar a 514 USD/ton el día 11 de marzo, catorce puntos por encima del precio del primer día del mes. Los factores que contribuyeron para ello fueron varios y se citan a continuación:
a)      La demora en los puertos de Brasil para despachar soja con destino a China, obligaba a este país a comprar soja del ya bajo stock norteamericano.  
b)      La expectativa de que el informe del USDA (8 de marzo) rebajaría el stock americano y mundial debido a los problemas en Argentina especialmente, aumentaban más la presión sobre los precios.
c)      La reducción de la estimación de producción realizada por el gobierno de Brasil (CONAB) que redujo la producción desde 83,4 millones hasta 82,1 millones de toneladas. 
d)     El surgimiento del conflicto gremial en los puertos de Brasil incrementaban las dudas sobre la capacidad real de este país de despachar en tiempo y forma la voluminosa cosecha que se estaba levantando en el campo.

Llegado el informe del USDA, el día 8 de marzo, el mismo no fue tal como esperaban los analistas. El Departamento de Agricultura mantuvo en stock final de soja norteamericana en 3,4 millones de toneladas  tal como el informe del mes pasado. En tanto que se esperaban también reducciones en el stock mundial debido a los problemas climáticos en Argentina y logísticos en Brasil, que si bien se dio, la magnitud fue mucho menor a la esperada. La del primero se redujo a 51,5 millones (el mes anterior fue  53,0 millones) y la del segundo resultó invariable en 83,5 millones. A todo esto se sumó una pequeña caída en la molienda argentina, por lo cual los stocks finales tuvieron un leve aumento llegando a 60,21 millones de toneladas, en sentido contrario a lo especulado en los días previos. Consecuentemente, las posiciones cercanas cerraron a la alza, por los factores explicados mas arriaba (acápites a, b y c), mientras que las más lejanas tendieron hacia la caída ante el mantenimiento del stock norteamericano y el bajo recorte en la producción de Argentina y la falta de variación en la estimación de la cosecha brasilera. Tal es así que la diferencia entre el precio de cierre para entrega en mayo de la soja del 7 y del 8 fue de un leve aumento de 8 centavos de dólar por tonelada. Inclusive al inicio de la siguiente semana, el 11 de marzo, el precio volvió a subir y cerró en 514 USD/ton debido a que la presión sobre el escaso stock norteamericano se mantenía firme, los problemas logísticos de Brasil continuaban, y además las bajas temperaturas que se dieron en el sur de la Provincia de Buenos Aires, que sumadas a la falta de lluvia se especulaba afectaría negativamente a la cosecha.

A partir del siguiente día (12 de marzo), el precio inició una fuerte caída que duró seis días, hasta el 19 de marzo. En este lapso, el precio para entrega en mayo llegó a 517 USD/ton. Los factores que contribuyeron a esta caída fueron
a) el ingreso al mercado de la cosecha sudamericana, reforzada por el inicio de la argentina.
b) la disminución de la demanda de soja norteamericana por parte de China, relacionada con la menor margen de procesamiento en este país.
c) el reporte de la Asociación Nacional de Procesamiento de Oleaginosas (NOPA por sus siglas en inglés) que indicó una caída en el procesamiento de soja en el mes de febrero (3,71 millones de toneladas) fue menor a de Enero (4,31 millones de toneladas) y menor a lo esperado (3,86 millones de toneladas).

La tendencia  se revertió en día 20 debido a la cancelación de compras de soja brasilera por parte de China, con lo cual los procesadores de este país volvieron a compra soja  del escaso stock norteamericano.[2] Esta situación obligó a China vender parte de su  reserva estatal de soja. Las informaciones indicaron que se vendió entre 1 a 1,5 millones de toneladas a los molinos locales, como una forma de paliar las limitaciones introducidas al mercado por los problemas logísticos del Brasil. El retraso ocasionará que China importe únicamente 4 millones de toneladas cuando que el consumo interno es de unos 5 millones de toneladas por mes.

La tendencia alcista continuó por un día más, ya que a partir del 22 de marzo  y hasta el 27 los precios tuvieron comportamientos que variaron entre positivos y negativos. En el primer caso se debió a la influencia por las demoras en los embarques desde Brasil, lo que obligaba a hacer compras de las menguantes reservas de Estados Unidos; en el segundo caso se debió a lo que se denomina ventas técnicas en vista a los informes de stocks trimestrales y de intensión de siembra del Departamento de Agricultura de Estados Unidos y que estaba previsto para el mediodía del jueves 28. Fue indudablemente este informe el que causó la drástica caída en el precio, desde el cierre en 534 USD/ton el 27, hasta 516 USD/ton el día 28. 

El informe señaló que las estimaciones de siembra norteamericana de soja para el 2013 llegarían 31,2 millones de hectáreas (77,1 millones de acres) si bien inferior a la sembrada en el 2012, pero que con las proyecciones de rendimiento (2.986 kg/ha, 44,4 bushel/acre) las expectativas indican una cosecha record norteamericana de unos 93,6 millones de TM (3,38 billones de bushel) para el 2013. Como efecto de estas proyecciones, los stocks de soja crecerían y llevando a los precios para abajo[3]. En lo referente a stock, el informe indicó que al 1° de marzo fue de 27,2 millones de toneladas, valor por encima de lo esperado y estimado previamente por los analistas.

Conclusión

El mes de marzo dio inicio a la caída en los precios de los futuros de soja. El ingreso al mercado de la cosecha brasilera y la argentina, a pesar de dificultades logísticas en el primero y climáticas en el primero que obligaron en algunos pasajes a comprar soja norteamericana, la tendencia hacia menores precios parece firme. A todo esto, el informe del Departamento de Agricultura de Estados sobre intención de siembra y stocks, dieron el golpe definitivo para que el precio se precipitara 14 USD/ton en el último día de operaciones de Marzo del 2013.

Fuentes















Víctor Enciso (venciso@agr.una.py) Departamento de Economía Rural-Facultad de Ciencias Agrarias, Campus de San Lorenzo del Campo Grande. Las opiniones aquí presentadas son de exclusiva responsabilidad del autor y no representan ni la posición ni la opinión de la Facultad de Ciencias Agrarias ni de la Universidad Nacional de Asunción.
[1] Los valores se refieren al precio de cierre.
[2]  A  modo de ejemplo, Bloomberg reporta en su página web el 26 de marzo que “la fila de camiones esperando embarcar soja llega a  24 km (15 milla), mientras que 212 buques están esperando para cargar granos.

20 de marzo de 2013

Futuros de soja: Febrero 2013


Precios de Futuro de soja: Comportamiento durante el mes de Febrero[1]


Introducción

Los futuros de soja para mayo 2013 durante el mes de febrero tuvieron un comportamiento influenciado especialmente el clima seco y cálido en la zona productora de Argentina y en el sur de Brasil (Paraná y Rio Grande do Sul), sumado a las limitaciones logísticas para sacar la soja de la zona norte (Mato Grosso, Bahía, Goias), que ya fuera anunciada por la consultora Oil World anteriormente. A esto se sumó, en el presente mes, las expectativas de siembra en Estados Unidos para la próxima campaña que apuntan hacia un área de siembra record. Los pronósticos indican que la superficie de soja llegaría a 38,6 millones de hectáreas, igualando el máximo histórico del 2009.
 

Comportamiento de los precios

 
Los futuros de soja para mayo 2013 tuvieron un incremento en el precio hasta el 5 de Febrero influenciados por las condiciones climáticas en Argentina y reportes de dificultades para el traslado de la cosecha brasilera hasta los puertos del Atlántico. En los días posteriores, los precios cayeron por ventas de los operadores a la espera del  al Informe de Oferta y Demanda Mundial del Departamento de Agricultura de Estados Unidos, que se dio el 8 de febrero. El informe reportó stocks finales de la producción mundial igual a 60,12 millones de toneladas, 660 mil toneladas por encima del último reporte, y mayor a lo que los analistas especulaban. Se esperaba que los stocks disminuyeran, pero debido a la caída de la molienda por falta de materia prima en Argentina (se estimó una disminución de -900.000 toneladas), pero que fue contrarrestada por el aumento en la molienda de Estados Unidos (150.000 toneladas) y de la UE (270.000 toneladas). De cualquier modo, los stocks aumentaron 660.000 toneladas. Además el informe señaló que la producción de Brasil y Argentina sería mejor de lo que se especulaba en el mercado. Igualmente se reportó un incremento superior al 1%  en los envíos mundiales para el año agrícola 202/13.
 
En la siguiente semana al informe, los precios de los futuros de soja se mantuvieron en sus valore mínimos para el mes durante toda la siguiente semana. Al día siguiente del informe, el precio tuvo una caída del 2%, que acumulativamente llegó al 4% para el 18 de Febrero. En términos de valores absolutos el precio de cierre del 18 de febrero fue USD/ton 21 por debajo del precio el día previo al informe. Recién el día 19  los precios volvieron a ascender. La caída del precio en la semana posterior al informe además se vio afectada además, por el negativo informe de exportaciones de soja por parte de Estados Unidos. Estas llegaron a 0,236 millones de toneladas, que estuvieron por debajo del rango esperado que oscilaba entre 0,7 y 1,1 millones de toneladas.
 
A partir del 19, la penúltima semana de febrero, los precios de los futuros de soja empezaron a incrementarse. Si bien en la citada semana cayeron lluvias en Argentina, estas probaron ser insuficientes, acrecentándose el daño a la cosecha de los granos. En el lado brasilero, las limitaciones logísticas hacían que los compradores siguieran comprando soja desde Estados Unidos, disminuyendo los stocks de este país. A modo de ilustración, los datos indican que, transportar soja desde Mato Grosso equivale 2.000 km de transporte terrestre hasta el puerto de Paranagua en el Atlántico, que es equivalente a un periodo de 60 días. En contraposición la soja desde el medio oeste americano hasta los puertos del Golfo de México, vía Rio Mississippi, requieren de 32 días.  
 
En la última semana de febrero, los precios de futuros tuvieron una caída ante el avance de la cosecha de Brasil, que al 25 de febrero estaba completada en un 28%, y a la cancelación de compras de soja americana por parte de China. Igualmente la acción de los fondos de pensión contribuyó a la disminución en el precio de la oleaginosa.
Iniciado el año nuevo chino (10 de febrero), se esperaba que China empezara a dirigir sus compras de soja a Brasil. Sin embargo en los siguientes días, volvieron a surgir temores sobre la capacidad de Brasil de transportar su producción hasta los puertos del Atlántico, que se vio reflejado en las ventas de soja americana a China. En  los siguientes días exportadores privados y el USDA reportaron ventas de granos de soja por un total de 363.000 toneladas, sean a China (240.000 toneladas) como a destinos desconocidos (123.000). La combinación de estas dos situaciones volvió a empujar el precio de la soja hacia arriba recuperando parte de la caída sufrida en la semana posterior al informe del USDA, pero sin llegar al máximo del mes, que para las liquidaciones a Mayo llegó a 546 USD/Ton. Oil World indicó que los problemas de transporte de la soja que ocurren en Brasil podrían prolongar por otros tres meses la compra de oleaginosa americana por parte de China.
 
Las estimaciones de la producción siguieron siendo ajustadas hacia abajo para Argentina y hacia arriba para Brasil El pronóstico más pesimista para Argentina fue la dada por la Bolsa de Comercio de Rosario con 48,0 millones de toneladas, siendo al de Informa Economics la más optimista con 54,5 millones. Para Brasil, Informa Economics previó 84,0 millones de toneladas, y las más baja fue la de Oil World con 82,0 millones de toneladas.

Conclusión

Al igual que en el mes anterior, los ojos del mercado estuvieron puestos en el desarrollo de la cosecha sudamericana, en la cual se tiene puesta la expectativa para aliviar la estrechez que se observa en el mercado global de la soja. La producción de soja en el Sudamérica presenta facetas semejantes a las dos caras de una moneda. Por un lado Brasil con una producción record enfrenta dificultades para el normal flujo desde la zona de producción a los puertos del Atlántico. Argentina por su lado, próximo a iniciar la cosecha, debido a la falta de lluvias, enfrenta constante disminuciones en la predicción de la producción. Ambas situaciones se conjugan para que China, el gran comprador mundial, prolongue su compra desde los Estados Unidos.

Fuentes:
http://www.infoaserca.gob.mx/boletineszip/boletines.asp
http://www.mrci.com/web/
http://www.fyo.com/
www.cbot.com
http://www.ggsa.com.ar
http://www.conab.gov.br/



 



[1] Víctor Enciso (venciso@agr.una.py) Departamento de Economía Rural-Facultad de Ciencias Agrarias, Campus de San Lorenzo del Campo Grande. Las opiniones aquí presentadas son de exclusiva responsabilidad del autor y no representan ni la posición ni la opinión de la Facultad de Ciencias Agrarias ni de la Universidad Nacional de Asunción.